jueves, 1 de octubre de 2009

La Burbuja

Desde la burbuja donde la vida pasa más rápido que en cualquier otro lugar, no escribo cartas. Ni a mi misma ni a nadie.No es que quiera aliarme con secretos temporales aunque sí quiero ser la única pasajera en este viaje largo aunque efímero.Aquí la realidad es un algodón de azúcar que nunca tiene forma de trampa sino que de regalo. Hablemos, pues, de irrealidad.Esta vida "paralela" es un volcán de sentimientos que surgen y desaparecen a la misma velocidad que las horas. Todo es rápido.Quizás este sea un tobogán de felicidad con fecha de caducidad. Al final siempre se divisan todas esas personas que han formado,forman y, probablemente, formarán parte de mi vida. Pero están al final del tobogán, al inicio de mi verdadera realidad -evolucionada-. Y ahora, después de tantas horas ya aquí, aún me parece raro estar lejos aunque tan cerca de todas estas personas y situaciones nuevas.Aquí me cuesta encontrar un momento para estar sola aunque me cuesta más encontrar la necesidad de estar a solas. Hay tantas conversacionesque quiero cazar, tantas vidas que después voy a contar, tanta disparidad de culturas y colores de los que me quiero empapar...que siemprequiero estar. Me he dado cuenta de que me he alimentado tanto tiempo de la soledad que ahora me aborrece hacerle compañía. Que raro va a ser volver a llegar y notar que hay pasos agigantados en mi interior que para reconocerme, se tendrán que descubrir. Ahora creo que soy una amante oficial del cambio. Del movimiento, de la agilidad de volverse a adaptar y, sobretodo, de vivir.

4 comentarios:

Myriam dijo...

Tú si que puedes!!!!!!!Palabrita del Cosmopolitan.
Eres de rompe y rasga no te pares por nada....nada!!!!

Maialen dijo...

precioso

Carola dijo...

Arribes dins dels qe estem aqi i t'esperarem sempre, i fascines i sorprens.
Ets moolt gran, viu Marta, tan com puguis!

Anónimo dijo...

ganes de tornar-te a llegir,

canviar, tornar,reneixer, sentir-se viu,m'encanta.


Clara.